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martes, 25 de octubre de 2011

Diagnóstico y tratamiento

DIAGNÓSTICO

Cuando una persona tiene síntomas y/o signos que nos pueden hacer sospechar de padecer celiaquía, o bien pertenecen a un grupo de riesgo; las pruebas a realizar son: analítica que evidencie marcadores asociados a la enfermedad y como diagnóstico final una biopsia de la porción distal del duodeno que ponga de manifiesto lesiones evidentes de la enfermedad.

La utilización del magnificador endoscópico permite apreciar con mas detalle la atrofia (Fig.12-4). y las vellosida­des (Fig.12-5)



TRATAMIENTO

El único tratamiento eficaz es una dieta exenta de gluten durante toda la vida. Siguiéndola se consigue la mejoría de los síntomas a partir de las dos semanas, la normalización de los marcadores sanguíneos entre 6 y 12 meses, y la recuperación de las vellosidades intestinales en torno al año. Por tanto, hay que excluir de la dieta el trigo, la cebada, el centeno y todos sus derivados incluidos los almidones.

Para conseguir una dieta sin gluten es necesario recurrir a un consumo preferente de alimentos naturales: carnes, huevos, leches, pescado, legumbres, frutas, verduras y cereales sin gluten como el maíz o el arroz.
En la actualidad existe una amplia gama de productos especiales sin gluten: harinas de cereales para la elaboración doméstica, panes precocinados, pastas, pizzas, dulces, galletas, bizcochos, etc.

Se considera básico, por lo anteriormente expuesto, contactar con las Asociaciones de Celíacos encargadas de elaborar, distribuir y actualizar la “Lista de alimentos sin gluten”.

A continuación añadimos el Listado de productos sin gluten del año 2011.










viernes, 21 de octubre de 2011

Claves para el diagnóstico precoz de la enfermedad celíaca

1.      En el niño pequeño, los síntomas intestinales y el retraso de crecimiento, sobre todo si se acompañan de irritabilidad y anorexia, constituyen un cuadro clínico muy sugestivo de enfermedad celíaca.

2.     En los adultos, la presentación clásica en forma de diarrea crónica con clínica de malabsorción es inusual, siendo más frecuente en la actualidad la presencia de síntomas poco específicos.

3.      La probabilidad de padecer una enfermedad celíaca aumenta en determinados grupos de riesgo. Estos incluyen primordialmente a los familiares de primer grado, determinadas enfermedades autoinmunes (diabetes tipo I, hipotiroidismo, etc.) y algunas cromosomopatías como el síndrome de Down.
                Los familiares de un celíaco constituyen un grupo de riesgo y es conveniente que se realicen los exámenes específicos para detectarla (análisis de anticuerpos y biopsia de intestino delgado), aún cuando no haya síntomas detectables.